La provincia de Alicante tiene todo lo que un turista pueda desear para pasar unas excelentes vacaciones: playas y montañas, ríos y secanos, turismo de ciudad y turismo rural.
Los amantes del mar verán que, a pesar de que cada una de las playas de Alicante tiene algo especial, los acantilados, su arena fina y el bello fondo marino son comunes a todas y cada una de ellas. Especialmente recomendadas son algunas playas de la provincia de Alicante: Benissa, un tranquilo pueblo de ensueño; Calpe, con su bellísimo Peñón de Ifach; Pilar de la Horadada, con 4 kilómetros de playa; y por supuesto, la reina: Benidorm, considerada una de las mejores playas del mundo.
Para quienes prefieren las caminatas en contacto con la naturaleza y fauna típica, Alicante cuenta con varios parques naturales: El Montgó, el Peñón de Ifach, Las Salinas, La Mata y El Fondó.
Museos, salas de exposiciones, edificios y monumentos se pueden encontrar en toda la provincia. La historia de Alicante es muy rica pues data desde la Prehistoria, pasando por la época Ibérica, Romana, Visigoda, el Islam, el Medievo, la Reconquista hasta llegar a la Edad Moderna. Huellas de cada una de estas etapas se pueden encontrar en cada comarca de esta hermosa provincia.
Alicante hace honor a la característica cocina valenciana, conocida mundialmente por la "paella". Este delicioso plato toma su nombre del recipiente en el que se lo cocina y cuya base es el arroz y los pescados y mariscos del Mediterráneo. Las legumbres, el cerdo y la caza son características de la cocina del interior de la provincia.
Alicante tiene mucho para ofrecer al turista que la visite: además de las bondades de la naturaleza y su historia los pobladores alicantinos son gente amable y hospitalaria que hacen sentir al forastero como en su propia casa.