Si buscas costa mediterránea, entre playa y playa
deberías pegarte una escapada hasta Ametlla de Mar. A menos de 100
km de Barcelona encontrarás un pintoresco pueblo de pescadores rodeado
por casi 20 km de vírgenes calas que se alternan con costas escarpadas
que protegen a las playas.
La principal actividad de La Cala (como también se
conoce a este pueblo portuario) es decididamente la pesca. Entonces ni
falta hace mencionar la calidad inigualable de la cocina de L'Ametlla. La fama
de los pescadores los antecede, pero esto es cosa juzgada y científicamente
explicada: el pescado y mariscos que degustes allí sabe mejor que en el
resto del mundo gracias a la proximidad del la desembocadura del río Ebro.
Antes de hartarte con las delicias de su
gastronomía, Ametlla de Mar te ofrece unas playas sin igual cada una
diferente de la otra: Playa Sant Jordi, Playa L'Alguer, el puerto
natural de l'Estany, Cala Forn, Cala Xelin.
En muchas de las playas de Ametlla de Mar si te atreves puedes
practicar buceo, deportes náuticos, echar un vistazo en los puertos
deportivos y muchas otras actividades.
El senderismo es otro de los gustos locales, ¡es que siempre sienta bien una
caminata para bajar tanto marisco!
No te vuelvas de Ametlla de Mar sin llevarte un recuerdo en tus
retinas del majestuoso Castillo de Sant Jordi d'Alfama que espera a por
ti desde el siglo XII, y la inexpugnable torreta que domina el puerto de
L'Ametlla.
Además del núcleo urbano, las varias urbanizaciones que rodean Ametlla de Mar se abarrotan de turistas cada verano que buscan hoteles apacibles y
playas recónditas. Las más populosas son Les Tres Cales, Calafat,
Sant Jordi d'Alfama y Roques Daurades. Reserva aquí tu hotel en Ametlla de Mar y ven a descubrir playas encantadas.