En Ávila, como en muchas ciudades españolas en las que convivieron judíos, mudéjares y cristianos, se sienten orgullosos de mostrar sus huellas a los visitantes de otros lares. La Muralla de Ávila tal vez sea su distintivo pues con sus dos kilómetros y medio de perímetro, 88 torreones, nueve puertas, tres poternas y una extensión de 33 hectáreas se convierte en obra única de la arquitectura medieval europea.
La Catedral del Salvador que se encuentra estrechamente ligada a la Muralla, es otro claro ejemplo del tipo de construcción-fortaleza de la época medieval y es a su vez, uno de los primeros edificios estilo gótico en Castilla. Esta extraordinaria catedral merece una visita sin apuros para ver en detalle retablos, coro, altares, rejas, púlpitos, órgano, capillas, sepulcros, etc. y así apreciar el exquisito trabajo realizado por un buen número de pintores, escultores, orfebres, herreros y otra gran cantidad de artistas que dieron lo mejor de sí para completar tan magnífica obra.
La Basílica de San Vicente, el Convento de la Santa, el Monasterio de la Encarnación, entre otros completan la larga lista de museos y monumentos de increíble belleza que se encuentran en la ciudad de Ávila.
Al ser una ciudad de origen medieval, Ávila goza de recrear leyendas relacionadas con su historia, sus gentes y costumbres de épocas remotas. Es por eso que el primer fin de semana de junio se celebra la Ronda de las Leyendas. Mágica fiesta que permite al pueblo y sus visitantes viajar en el tiempo. Los primeros días del mes de septiembre Ávila se convierte en Mercado Medieval. Durante esos días se pueden comprar especias, quesos y embutidos en los distintos tenderetes colmados de olor a romero e incienso. Juglares, caballeros, reyes y monjes caminan por las calles y plazas del centro histórico cual si se tratara del siglo XVI.
Siguiendo con las fiestas tradicionales, no podemos olvidar la romería de San Segundo, patrón de la ciudad, que se celebra el 2 de mayo. Los romeros y romeras acuden a la ermita románica de San Segundo a pedirle les conceda tres deseos. Para que éstos se cumplan deben tocar con un pañuelo de tela la urna que, según la tradición, contenía los restos del santo.
Muy cerca de Ávila se encuentra el Santuario de Sonsoles donde se venera la imagen de la Virgen a la que desde época medieval, se asocia con varios milagros. El primer domingo de octubre se hace la Ofrenda Chica o de la Sierrecilla; el segundo, la Ofrenda Grande o de los pueblos del Valle y el tercero, la Ofrenda de La Colilla. Gaitillas, tamboriles, dulzainas, juegos como el de la bandera, ofrendas y subastas de los productos del valle, coplas y jotas forman parte de ésta, una de las festividades más tradicionales de la ciudad de Ávila.
A los abulenses les gusta "ir de tapas", por lo tanto son especialistas en ellas al punto de organizar concursos populares en los que los bares más tradicionales ofrecen sus mejores pinchos y los clientes votan enviando un SMS. Pero si prefieres un suculento plato en un buen restaurante también en ello se destacan. La convivencia de las culturas islámica, hebrea y cristiana y la diversidad de los productos de la tierra abulense dan origen a una cocina exquisita. Las legumbres de la zona son ampliamente conocidas por su calidad, ya sea las judías de Barco de Ávila con denominación de origen, blancas o rojas o los garbanzos de la Moraña. Las yemas es el postre típico más conocido pero no hay que olvidar las natillas, jesuitas, amarguillos, huesillos y empiñonados entre otras exquisiteces. Por supuesto todo acompañado de un buen vino de la zona.
A no dudarlo, en Ávila hay mucho para disfrutar. No te pierdas la oportunidad de vivir unas vacaciones diferentes, reserva ahora tu hotel en la ciudad de Ávila.