La bonita y agradable ciudad
de Benicassim es uno de los mejores centros vacacionales que encontrarás,
ya que posee muchísimos lugares que merecen ser visitados, al igual que unas
estupendas playas que se pueblan de familias y color. Esta localidad se ubica en la comarca de Plana Alta y
es bañada por las deliciosas y refrescantes aguas del Mediterráneo, por lo que
cuenta con un clima superlativo para disfrutar.
Rodeada por las montañas del Desierto de Las Palmas, Benicassim absorbe todo
el vigor de la capital por la cercanía que mantiene con ella, siempre en el
sector norte de la ciudad de Castellón que también podrás conocer. Como te hemos dicho, en tu viaje a Benicasim podrás conocer lugares fantásticos, y
uno de ellos es el Convento de los
Carmelitas Descalzos que forma un recorrido con el Museo de los Padres Carmelitas de Benicasim, donde encontrarás un
ambiente agradable custodiado por muchísimas muestras de cerámica, objetos de
la vida monástica, pinturas de Vicente López y reliquias de todo tipo. Tendrás la posibilidad de degustar el
delicioso vino patero y el licor carmelito que allí hacen.
Hay algunos momentos mejores que otros para arribar a la
ciudad de Benicasim, lo que no signifique que haya tiempos en los que no haya que pisar este
suelo. Por lo contrario, durante todo el año esta urbe se muestra gentil y
servicial con sus huéspedes que encontrarán un lugar fetiche para sus momentos
de ocio. Tus ojos se llenarán de toda la magia del lugar con las fiestas autóctonas. Una de ellas es la
del 9 de octubre, momento en el que se conmemora el origen del Reino de
Valencia. Durante la jornada los
hombres regalan a sus mujeres el famoso Mocadorà, un pañuelo de seda al
que se pegan diferentes productos de confitería, algunos de los cuales
contienen joyas.
Por otra parte, cada 17
de enero Benicassim es una verdadera fiesta. Se lleva delante el Ball de Cremaller, momento en el que todas las personas bailan
alrededor de una fogata con parrilla. También se realizan encierros y el conocido toro “embolao”. Por último,
otra de las fiestas que merecen una visita es el Santo Tomás de Villanueva, que consiste en varios
días de jolgorio patronal en el que las personas festejan con “mascletaes”, toros embolaos y una gran traca.
Las
comidas que tendrás la posibilidad de probar en Benicassim te encandilarán: serás catador de deliciosas sardinas,
de “all i oli” y pan.
Varias playas
configuran el paisaje marino. Algunas de ellas son la Almadraba, Els Terrers, Heliópolis, la playa de la Torre de San
Vicente y la Playa Varomar. En todas ellas encontrarás un clima agradable con
arena fina en medio de un gran lugar en el que podrás realizar diversos
deportes acuáticos. No olvides llevar el bronceador, la sombrilla y las
tumbonas porque no querrás irte rápidamente de ellas, sino que el día se convertirá
en playa.
Benicassim también posee diversos sitios históricos que podrás
conocer para maravillarte con las antiguas construcciones. Entre ellos se halla
el Castillo de Montornés conquistado,
arrancado de manos musulmanas por el gran Cid Campeador.
Hay algunos rincones
que se encuentran en muy buen estado, que han resistido con altivez el paso de
los años. Un ejemplo claro es el recinto fortificado de la falda de la ladera y
sus torres. La Iglesia Parroquial te
atraerá por su imponente cúpula y por las pinturas al fresco de Camarón.
18 torres vigías se construyeron
hacia el siglo XVI para custodiar el mar de ataques enemigos y corsarios. Al día
de hoy quedan algunas en pie para ser visitadas, como por ejemplo la de San Vicente, la de la Olla y la del Barón.
Por todas estas razones queda completamente sentado que Benicassim es capaz de exhibir muchas maravillas. Aquí tendrás la posibilidad
de perderte un poco de la rutina y pasar unas estupendas vacaciones al abrigo
del Mediterráneo y sus playas. Las fiestas de seguro te cautivarán, sólo deberás
tener puntería para caer el día justo. No
te pierdas de este gran viaje, reserva ya mismo tu hotel en Benicasim.