La preciosa ciudad de Berna fue creada para que, tanto el oriundo como el foráneo, se maraville de todo lo que puede ofrecer. Se trata de una hermosa urbe suiza que posee un gran despliegue turístico para la enorme cantidad de visitantes que cada año se ven atraídos por su belleza y calidez. Berna es sin dudas una de las ciudades europeas más bonitas y que mejor se dejan conocer.
Tuvo su momento de esplendor desde el siglo XIV al siglo XVI, cuando fue una potencia de los Alpes, pero luego el tiempo pasó y su fisonomía, al igual que su carácter, mutó. En 1834 se convirtió en ciudad universitaria y luego perteneció a la Confederación Helvética. Al día de hoy es la capital del Cantón de Berna y fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad por su monumentalidad y belleza.
En esta imponente urbe realmente podrás realizar cualquier tipo de recorrido. Hay muchas personas que hasta aquí solo llegan atraídas por la avenida principal, ideal para pasear y hacer compras durante todo el día, ya que encontrarás todo tipo de tiendas, al igual que bares y restaurantes donde pasarás agradables momentos. Otros se quedan embelesados por el recorrido natural que Berna les platea. Tendrás la posibilidad de visitar muchos espacios naturales que se dividen entre parques y jardines.
La primavera suiza se presenta dulce y gentil en los pimpollos en flor que salen de su sueño invernal para saludar al visitante. Podrías comenzar tu recorrido por el Parque Gurten, un bellísimo paraje ideal para que los niños se diviertan como nunca, ya que encontrarán una diversidad de juegos y actividades que los mantendrán ocupados. Visita el zoológico en el Bosque Dählhölzli, donde encontrarás una cantidad de especies que te gustará conocer. El Pozo de los Osos es un destino muy frecuentado, ya que este animal es el emblema característico de Berna y suele atraer por sí mismo a varios curiosos. Tu gran paseo natural podrá concluir brillantemente conociendo la piedra triangular que marcan el jardín botánico, el Jardín de las Rosas y el Elfenau, una excelente granja donde se realizan eventos culturales muy importantes a la sombra de los naranjos.
Sin embargo, este último lugar no es el único representante cultural de la ciudad, ya que en Berna encontrarás muchas casas y museos que te asombrarán. Es el caso, por ejemplo, del Museo de Arte de la Ciudad, donde encontrarás muchas pinturas de renombrados artistas, tales como Picasso y Pollock. El Museo de Paul Klee atrae a muchos visitantes al año, porque ningún otro edificio contiene la cantidad de obras del artista como este museo.
Al salir de aquí te recomendamos que tomes la vía del recorrido de las fuentes de la ciudad, ya que te maravillarás con la gran cantidad y calidad de fuentes de todo tipo desperdigadas por la ciudad. Ideales para ser retratadas. Desde este punto podrá comenzar tu recorrido monumental, en el que tendrás la posibilidad de apreciar construcciones de la talla de la Catedral que se erige a la vera del río Arno y data del 1400. Su construcción demoró siglos: su torre recién fue terminada hacia 1893. Desde esta imponente construcción de 100 metros de altura tendrás una espectacular panorámica de la ciudad custodiada por los picos nevados. En el portón hallarás una representación del Juicio Final elevada sobre 430 escalones.
Otros edificios llamarán tu atención, como el Palacio Federal que posee una preciosa cúpula donde están representados los avatares de la Historia Helvética. Las dos viejas torres de la ciudad te encantarán. La primera pertenece a la antigua muralla y posee grabados astronómicos y el reloj legendario. La segunda, la Torre Jaula, funcionó como cárcel durante varios siglos.
Por todas estas razones, ten muy en cuenta a Berna para tus próximas vacaciones. Berna se presenta gentil y hermosa a sus visitantes que la conocen por primera vez y magnética e inolvidable a los viejos conocidos. Regálate un viaje a Berna, reserva aquí tu hotel.