La
hermosa región de Calabria es
sencillamente una maravilla italiana. Se ubica justo en la punta de la bota,
custodiada por dos mares: el
Jónico y el Tirreno. En Calabria conocerás lugares asombrosos, muchísimos
monumentos y reliquias dignas de visitar y, sobre todas las cosas, te llevarás
el más cálido recuerdo de las personas que conocerás, porque si por algo es
conocida esta región es por la hospitalidad de sus habitantes. Los calabreses suelen abrir las puertas de sus casas casi sin preguntar y
ofrecen un poco de vino y algo de comer para el viajero cansado, una práctica
que ha caído en desuso desde la Edad Media en el resto de Europa.
Entre
sus dos costas bañadas por dos mares distintos, se oculta una gran cantidad de lugares naturales impresionantes. No sólo
las increíbles playas de Calabria
son visitadas por miles de turistas al año por ser de las mejores de Italia, sino que también existen espacios protegidos como el bosque encantado de Sila, ubicado en
un altiplano de 2500 metros bordeado por paredes rocosas imponentes. También
podrás visitar los valles salvajes de
Aspromonte, un hermoso parque nacional.
También
hay distintos pueblos y ciudades que no puedes perderte. Un ejemplo claro es Tropea, una villa medieval sobre un acantilado al borde del Tirreno, que posee
una iglesia impactante como la Santa María
dell'Isola, construida sobre una isla. Si eres amante del buceo y de los deportes marinos debes
conocer Capo Vaticano, un verdadero
paraíso submarino.
Cuando decidas visitar la parte del mar Jónico debes
acercarte hasta la Castella, un
enorme macizo de roca en forma de hongo que guarda el famoso castillo de “la
armada Brancaleone”, ubicado entre la intersección de Capo Spulico y Basilicata.
El bellísimo paisaje de esta región es conocido en todo el mundo y a lo largo
de la historia, aparece en la literatura clásica y en los folletos turísticos
actuales en todo su esplendor y resplandescencia.
No
podrás decir que has venido a Calabria si no pruebas su sabrosísima cocina. La gastronomía de la zona es muy natural y se inclina hacia las ricas
comidas que provee el suelo. Entre ellas se destacan los higos, los tomates secos, los porotos cocidos, las
cebollas coloradas de Tropea, los famosos ajíes rojos, los hongos
de Sila, las aceitunas, el queso de oveja del Poro y las bergamotas de
Aspromonte. El mar suele aportar grandes cantidades de atún y pez espada, dos
delicias que en Calabria son especialidades habituales.
Hay
algunas ciudades en esta región que acaparan la mayoría de la
atención por su importancia tanto económica como social y cultural. La primera
de ellas es Cosenza, donde la
juventud tiene su lugar gracias a que allí se desenvuelven tanto la vieja
academia de 1501 como la nueva universidad. El casco antiguo medieval de Cosenza es imperdible: posee pequeñas casas
tejadas que recortan la cúpula de la catedral normanda que vio la luz por vez
primera con Federico II.
Si te atrae la aventura atrévete a buscar el tesoro de Alarico que se dice que
está justo debajo del puente que une las iglesias de San Domenico y San Francesco
de Paola.
Otra de las ciudades para visitar es Catanzaro donde se destaca el puente sobre la Fiumarella y, también,
los bonitos barrios del siglo XVIII luego del terremoto. Es la ciudad
burocrática por excelencia de la región, además de ser su capital.
La última
ciudad destacada es Reggio, la cual
durante distintos períodos de la historia ha conocido varios dueños y varios
pretendientes. Cada uno de ellos ha dejado su marca indeleble en ella. No te
pierdas los bronces de Riace en el museo de la Magna Grecia, dos estatuas
que la casualidad ha querido que el mar allí escupa. La historia no ha
podido develar el misterio de las figuras pero ocultan un magnetismo
profanador.
Por
todas estas razones no debes dejar de visitar la bellísima región de Calabria, una de las
más bonitas de Italia. Posee desde grandes lugares naturales hasta imponentes
ciudades con un gran patrimonio cultural, sin mencionar las playas que atraen a
millares de personas al año. Déjate seducir por el canto de las sirenas que
alguna vez hablaron a los oídos de Ulises en las costas de Scilla. Reserva ahora tu hotel en Calabria.