La
ciudad de Calatayud es un
extraordinario libro abierto. La historia plaga las calles por donde diversas
culturas han dejado su marca de fuego. Tanto cristianos como musulmanes han levantado
del barro monumentos impresionantes no solo religiosos, sino también militares
y civiles. No en vano y tempranamente, hacia 1967, las autoridades decidieron
declarar a la fantástica ciudad de Calatayud Conjunto
Histórico y Monumental, evitando, así, que intereses ajenos a los puramente
culturales posen sus garras sobre este asentamiento brillante detenido en el
pasado.
Al llegar hasta Calatayud te encontrarás con edificaciones que te asombrarán,
como es el caso de las dos torres emblemáticas
de la ciudad. Cada una de ellas pertenece a construcciones distintas pero
han servido de postal durante años, como marca identitaria de Calatayud. La
primera, de poderoso estilo mudéjar, se levanta 68 metros hacia el cielo desde la
Colegiata de Santa María la Mayor,
construida en el siglo XVII y declarada
Monumento Nacional en 1884 por ser una obra de arte en piedra. La segunda
torre, de carácter absolutamente imperdible, es la que pertenece al templo de San Andrés construido en
1580.
Otra
postal atinada de esta bonita e histórica ciudad es desde sus dos ríos, el Jalón
y el Jiloca, que extienden sus largos y fuertes brazos alrededor de su cuello
para protegerla del polvo del olvido. Pero sabemos que la memoria es un
ejercicio, y qué mejor forma de tonificarla que estando en la escena de lo
recordable. No caben dudas de que existen una infinidad de muros que visitar en Calatayud, sin embargo hay algunos que son más recomendables que otros. Por eso no
puedes dejar de asistir al claustro mudéjar del antiguo convento del Santo Sepulcro, o a la legendaria torre inclinada de la iglesia de San Pedro de los Francos,
o a la torre de la iglesia de San Juan
donde el estilo barroco descansa plácidamente. Es de esperar que el estupendo estilo
neoclásico del Palacio Abadial (que
hoy en día funciona como la sede del museo
de arte sacro) te asombre infinitamente.
De
todos los paseos posibles que ofrece Calatayud aun no hemos mencionado aquel
que posiblemente sea el más impactante de todos. Se trata de la increíble muralla del año 800 que
guarda detrás de sí los cinco famosos
castillos de esta ciudad. Como ya se ha mencionado, la arquitectura militar
es extraordinaria y efectista en Calatayud. Levantadas en su mayoría
por los árabes y luego adoptadas y modificadas por los aragoneses, estas
construcciones se han convertido en un punto
turístico fortísimo de la región, al que se acercan personas de todas las
latitudes para asombrarse con las
construcciones islámicas más antiguas de la península. El primero de todos
y, al mismo tiempo, el más aclamado es el castillo
de Ayyub. Los otros imperdibles son el castillo
de la Peña, el castillo de la Torre
Mocha, el castillo del Reloj y el castillo de Doña Martina.
No sólo
el aroma de la cultura atrae al turismo hasta Calatayud, sino que también las termas han sido la causa de la bonanza
de esta comarca, ya que están médicamente comprobadas las propiedades curativas
de las aguas. Por otro lado, el golf
ha golpeado la puerta con fuerza en Calatayud, ya que la Real Federación
Española de Golf ha decidido abrir las puertas de este genial deporte a todas
las personas que quieran practicarlo.
Comidas típicas de todas las latitudes del
mundo te
esperan en esta ciudad de Zaragoza, ya que, por su monumentalidad, se ha
convertido en un punto estratégico para los viajeros de los distintos puntos
del globo. No puedes perderte la
posibilidad de conocer este lugar maravilloso, reserva ya mismo tu hotel en Calatayud.