Desplegando todo su encanto natural, al sudeste de España está la más extensa isla del archipiélago Balear: Mallorca. Justo en la costa este, dentro del municipio de Manacor te encontrarás con Cales de Mallorca, su principal centro turístico.
Si aspiras como muchos mortales a planificar unas vacaciones de ensueño en una isla, con la tranquilidad como compañía, en un romance eterno con los placeres balnearios y en un entorno natural protegido, Cales de Mallorca es el lugar de estancia ideal.
Esta pequeña población a 60 kilómetros de Palma de Mallorca, se sitúa entre tres calas que la transforman en sitio privilegiado para disfrutar de tus vacaciones: Cala Antena, Domingos Grans y Domingos Petits.
En este verdadero paraíso donde un generoso Mediterráneo te deleitará con un muestrario de tonalidades azules, puedes zambullirte haciendo excursiones de buceo o disfrutar del sol y la calma de sus playas.
Siguiendo el contorno de la costa, a continuación hallarás Cala Murada. Se distingue fácilmente por los pintorescos pinares que la rodean y las claras aguas que forman el estanque natural de un torrente de agua dulce. Aquí no estarás solo: una abundante flora y fauna te habrán anticipado. Aunque si cruzas hacia la orilla opuesta, habrás de encontrarte con una playa de agua salada requerida por los bañistas.
La playa más pequeña de Cales de Mallorca es Cala Antena, de 30 metros de largo, que está a la entrada de la población. Las playas de Domingos Grans y Domingos Petits son contiguas a ella y puedes ir de una a otra, sorteando las rocas que las separan.
Hay también en Cales de Mallorca un espacio declarado área natural de interés que se extiende a lo largo de 32 kilómetros, de los cuales 6 kilómetros corresponden a la costa abierta al mar por el conjunto de calas. Esta región se sitúa entre Estany d’en Mans y Cales de Mallorca y atesora una importante riqueza de fauna y flora.
En los alrededores de Cales de Mallorca encontrarás un magnífico paisaje agrario constituido por almendros, cereales, higueras, algarrobo, viña y hortalizas. Se sitúa en las periferias de los núcleos urbanos del municipio de Manacor.
Si haces un rápido recorrido por el ejido de Manacor, encontrarás innumerables motivos de interés y que merecen ser visitados. Como el Acuario de Mallorca, las Cuevas del Drach en Porto Cristo, uno de los mayores lagos subterráneos del mundo, donde diariamente puedes disfrutar de un concierto.
Puedes darte el gusto de ver la elaboración de las perlas artificiales y conocer todo su proceso en la Fábrica de Perlas Majòrica en la ciudad de Manacor. También visitar el Parque Tropical Jumaica o el Parque Exótico de Pájaros.
Para que la historia de Mallorca te cautive por completo, te recomiendo realices un paseo por todas las culturas que han moldeado su personalidad a través de su gastronomía. Y aquí tienes para entretenerte y sorprenderte: desde la ensaimada, frit mallorquí, sopes mallorquines, licor de naranjas de Sóller, sobrassada, vinos y toda la gran variedad de platos que constituyen el sello de identidad de la isla.
Tanto en invierno como en verano, la condición de paraíso en la tierra que ostenta toda la región no desaparece. Cales de Mallorca es y será siempre el sitio de sol y calma que te invita a soñar y disfrutar. Lo bueno es que de ti depende transformar la ilusión en la más absoluta realidad. Puedes comenzar hoy mismo reservando un hotel en Cales de Mallorca.