En la paradisíaca isla de Mallorca se encuentra una ciudad de ensueños llamada Canyamel. Su nombre se debe a la intensa producción azucarera que se dio en esta zona en el siglo XV. Hoy se trata de un epicentro turístico rodeado de abundante naturaleza y preciosas playas.
Los amantes de la vida natural no pueden dejar de visitar las bellísimas cuevas de Artá, que se encuentran en un terreno montañoso conocido como Cap Vermell. Se ingresa a este maravilloso lugar por el denominado vestíbulo, y ya no hay más que decir: un millar de estalactitas y estalagmitas forman hipnotizantes figuras que solo la naturaleza puede crear.
Luego se puede conocer una de las principales atracciones de Canyamel, el torrente L’Estany, que drena las aguas provenientes de los montes de Capdepera, formando una zona húmeda en su desembocadura.
Aquí habita una gran variedad de aves, generando un espacio de biodiversidad muy importante para la zona.
Playas de finas arenas y aguas cristalinas se extienden junto al torrente. Es en este lugar donde se concentra la zona turística de la ciudad de Canyamel, con modernos bares, restaurantes y discotecas.
Canyamel también ofrece interesantes monumentos y edificios, legado de anteriores civilizaciones. Principalmente se destaca la famosa Torre de Canyamel. De un fascinante estilo gótico, data del siglo XIII. Se trata de una torre medieval ubicada en el Valle de Canyamel, anteriormente denominada Torre de Monstá, que albergaba a los caballeros mallorquines que luchaban con los corsarios mediterráneos.
Cuando se implementa el cultivo de la caña de azúcar, la torre cambia de nombre y de función, siendo un silo donde se guardaba la producción azucarera. Aquí podrás realizar una fascinante visita guiada. Desde lo alto de la torre se puede tener maravillosas panorámicas de todo el Cap Vermell, con su imponente atalaya, junto a la bella Ermita de San Salvador de Pratá; ambas enmarcadas con al azul profundo del Mediterráneo.
En cuanto a los sabores típicos de Canyamel, naturalmente por ser una zona de playa se destacan los pescados y mariscos. Los primeros generalmente se preparan asados, fritos o en guiso. Siempre son previamente aromatizados con hierbas frescas como el cilantro, el perejil o albahaca y condimentados con aceite de oliva extra virgen. Los mariscos son consumidos en paellas, una delicia que no puedes dejar pasar. Las hortalizas acompañan muy bien a los pescados ya sea en ensaladas o en guisos. Para el aperitivo es ideal tomar una copita de las bebidas tradicionales de Mallorca como las herbes, acompañado por aceitunas, quesos artesanales y panes. No dudes en probar los postres tradicionales, que son del legado del cultivo de azúcar medieval.
¡Haz las maletas y ven a conocer los encantos naturales de esta hermosa playa de Mallorca! Reserva aquí tu hotel en Canyamel.