¿Quieres disfrutar de unas vacaciones diferentes? Entonces tu destino es la Ciudad Autónoma de Melilla. Ubicada en el norte de África, esta mágica ciudad española puede llamarse también Museo Arquitectónico pues en ella conviven desde tiempos remotos cuatro culturas, cuyos legados se han conservado para disfrute de quienes la visiten.
En Melilla "La Vieja" o Ciudadela se encuentra un conjunto monumental cuyo comienzo data del siglo XV. En contraste con tan magníficas y antiguas construcciones, tenemos la ciudad moderna de Melilla donde reina el "art decó" de Nieto.
El exotismo y variedad cultural que caracterizan a esta ciudad en la que se mezclan cristianos, musulmanes, hebreos e hindúes no sólo se ve reflejado en la arquitectura sino también en su gastronomía, exquisita mezcla de sabores y olores. La tradicional cocina mediterránea a base de productos del mar contrasta con la árabe y sus perfumadas especias, haciendo las delicias de los paladares más exigentes.
Melilla se puede considerar, entre otras cosas, paraíso de compras gracias a que hay muchos productos libres de impuestos y, por ende, a muy buen precio. Joyas bereberes, artesanías en cuero, zapatos, cerámicas de la zona y espectaculares tapices son los favoritos a la hora de elegir un recuerdo de este fantástico destino turístico.
Como toda ciudad española, Melilla tiene su Feria. En el mes de septiembre la ciudad se viste de gala día y noche.
Grupos rocieros con sus rumbas, peñas y toda clase de actuaciones llenan de alegría las casetas particulares y oficiales.
Tampoco faltan los toros en la llamada "Mezquita del Toreo", como se llama a la Plaza de Toros de Melilla, la única del continente africano.
El día 8 de septiembre la Feria cambia un poco su ritmo y los Gigantes y cabezudos dejan paso a la Virgen de la Victoria, Patrona de Melilla, que es llevada en procesión desde las legendarias murallas al Ensanche Modernista.
Los ocho dias de feria tienen un broche de oro: extraordinarios fuegos artificiales y una traca de petardos marcan el fin de esta fiesta de más de un siglo de tradición.
Los amantes de la Naturaleza pueden disfrutar de diversos paseos por la zona. Cabe destacar el monte de Gurugú, que ha sido convertido en Parque Natural y donde se encuentra la colonia de monos de Berbería y las ruinas romanas de Tazuda.
Las playas y calas de Melilla también merecen una mención especial. Sus transparentes y tranquilas aguas la convierten en el lugar preferido de quienes gustan de la pesca submarina.
Sin dudas en Melilla encontrarás todo lo que hace falta para disfrutar de unas vacaciones inolvidables. No lo dudes y reserva ya tu hotel. Un destino exótico e imperdible te espera.