Si visitas Lisboa, no podrás negarte a la irresistible tentación de conocer Costa de Caparica. Situada al sur de la capital y a pocos kilómetros, cruzando el río Tajo conformando una extensa e imponente línea de playas, Costa da Caparica forma parte de la denominada Costa Azul portuguesa, integrada por más de once playas que ostentan la característica bandera azul.
La
excelente red de comunicaciones con que cuenta la ciudad te permitirá
descansar del coche y conocer con mayor tranquilidad esta tradicional
aldea de pescadores, que en los últimos tiempos se transformó en una de
las playas más frecuentadas de la región de Lisboa.
Costa da Caparica, además
de recibir la constante afluencia del turismo, opera, al igual que
otras de la zona, como típico lugar de descanso de los lisboetas. Es
una extensa playa de arena de casi 25
Km. de largo, lo que te permitirá optar entre los lugares más concurridos o
aquellos prácticamente desiertos, ideal para admirar la diversidad del
paisaje natural, privilegiado por la presencia del mar, la montaña, la
increíble vegetación y una tranquila planicie interior, toda una mezcla
de colores que irradian un encanto especial.
La particular belleza de estas playas se conserva gracias a la creación relativamente reciente de un Parque Natural, dos Reservas Naturales y un Área de Paisaje Protegida, lo que permite un contacto más íntimo del hombre con la naturaleza. Dentro de este proyecto en Costa de Caparica se encuentra el Paisaje Protegido de Arriba Fósil, creado en 1984 que ocupa una extensión de 1570 hectáreas destinadas a preservar las riquezas geológicas; como así también la Mata das Dunas de Costa de Caparica, plantación forestal de diversas especies de acacias que funcionan como contención de las dunas móviles que caracterizan la zona.
Como
en casi todas las playas portuguesas, aquí podrás encontrar excelentes
condiciones para la práctica de los deportes náuticos y juegos
playeros, importantes campos de golf o simplemente disfrutar de sol y
mar.
En Costa da Caparica debes visitar el Convento dos Capuchos, un
atractivo convento del siglo XVI de los monjes franciscanos con
variados motivos de interés histórico-religioso. Muy cerca, en Almada no podrás dejar de ver el emblemático Santuario do Cristo Rei, con
sus formidables 110 mts de altura la imagen inspirada en el Cristo
Redentor de Río de Janeiro, abraza la ciudad de Lisboa y el estuario
del río Tajo.
A lo largo de la playa de Caparica,
encontrarás bares y restaurantes de calidad, que constituyen animados
puntos de diversión nocturna. La gastronomía aquí es muy sabrosa,
acompañada por muy buenos vinos de la zona. Las comidas de este lugar se caracterizan por los platos a base de pescado, como las Caldeiradas a las que se dedica un festival anual.
En toda la región de la Gran Lisboa la oferta hotelera es amplia y de excelente calidad una invitación para hacer realidad el sueño de cualquier mortal: un verano en la Costa Azul, en Costa da Caparica. ¿Te puedes resistir?