Emilia-Romaña es una de las regiones administrativas en las cuales se divide Italia. Se encuentra en el norte del país, en una extensa llanura atravesada por el río Po. Limita con la República de San Marino y con Toscana, Marcas, Piamonte, Liguria, Véneto, Lombardía y el Mar Adriático. Asimismo, se compone por dos regiones: Emilia, que abarca las provincias de Módena, Reggio nell’Emilia, Piacenza, Parma y un sector de la provincia de Bolonia. Por otro lado la región de Romaña, formada por: Rímini, Forli-Cesena, Rávena y la parte oriental de Bolonia.
Uno de los principales atractivos de esta región son sus pintorescas ciudades, fundadas por los romanos a lo largo de la Vía Emilia. Podrás apreciar ciudades amuralladas, ciudades del agua o localidades donde las legiones solían descansar; a lo largo del río Po, en los ondulados paisajes del Apenino, o frente al imponente mar Adriático.
Es fascinante apreciar las distintas etapas de la historia del imperio romano, o de la Italia medieval, a través de los edificios y monumentos de las distintas ciudades.
Uno puede deleitarse con la ciudad de Faenza, donde reina un estilo neoclásico único; o descubrir la época de esplendor económico de la ciudad de Piacenza a través de sus impactantes palacios, la famosa Piazza dei Cavalli, el palacio municipal y la Catedral, levantada en el siglo X.
En las ciudades de Módena y Reggio se encuentran preciosos ducados medievales. En Bolonia se encuentra la universidad italiana más antigua. Aquí no puedes dejar de conocer las torres de los Asinelli y de la Garisenda, y la catedral gótica de San Petronio, ambas ubicadas en la Plaza Mayor.
Para disfrutar lo mejor del arte bizantino, tendrás que ir a Ravena. En la ciudad de Parma, no dejes de conocer el baptisterio de Benedetto Antelami, que data del medioevo. Asimismo, se destaca la iglesia románica de San Mercuriale en Forlí; el santuario de la Virgen de la Ghiara, en Reggio Emilia; la galería Estense de Módena y el famoso y legendario centro histórico de Ferrara. Todas comparten una misma diagramación arquitectónica: la de urbis, típica del imperio romano.
En la ciudad de Rímini, no puedes dejar de visitar el Templo Malatestiano de León Battista Alberti. Si quieres maravillarte con preciosos castillos medievales, deberás ir a las bellas colinas de Parma y Piacenza. En la provincia de Bolonia se encuentra la preciosa aldea de Castls D'Alfero, en la zona de Forlí.
Por otro lado, aprovecha para realizar el camino que recorre distintas abadías. La abadía de Bobbio, en Val di Trebbia, es del siglo V. También se destacan las de Agilulfo, Nonantola, en Módena y Pomposa y Sant'Ellero, cerca de Forlí.
Es fascinante ver la transformación de distintas ciudades, donde unas eran fortificadas (Imola, Forlí, Forlimpopoli y Cesena) y las otras eran centros artísticos y culturales, como las ciudades de Borgo Val di Taro y Compiano.
La gastronomía local se basa en una gran variedad de verduras: patatas, tomates, cebollas, grano y maíz. Uno de los protagonistas de esta cocina es el aceto balsámico, que le brinda a las ensaladas un inconfundible sabor. A la hora de ordenar en un restaurante, no dudes en probar los quesos Parmigiano-Reggiano y Grana Padano; el delicioso jamón de Parma y la mortadela de Boloña. También podrás deleitarte con exquisitos cortes de carne y deliciosos vinos locales. La polenta es un delicioso plato popular, que es muy tradicional y muy consumido en las fiestas populares.
¡Ven y fascínate con esta preciosa región que se extiende a lo largo de los Apeninos, por la llanura del Po, hasta el majestuoso mar Adriático! Escoge el lugar de tu preferencia y reserva tu hotel.