Fez es uno de los destinos más bellos y visitados de Marruecos. Sus aromas, sus calles estrechas, el calor de su gente, en medio de un peculiar escenario natural, hacen que millones de turistas elijan este precioso destino. Fez es considerada un epicentro cultural y religioso del país; donde de destaca su universidad, que atrae a alumnos de todo el país.
Fez es la primera de las ciudades imperiales. Sus orígenes se remontan al siglo VIII y hoy podrás ser testigo de esa maravillosa época a través de distintos monumentos y edificios. La ciudad se encuentra dividida en tres zonas: Fez el Bali, el casco antiguo que se encuentra amurallado. Esta es parte de la ciudad es un gran laberinto medieval, ya que cuenta con un total de 9400 calles que se van contorneando entre distintas construcciones. Pasear por estas estrechas calles es viajar en el tiempo y ver cómo se amontonan en distintos zocos, alfareros, forjadores y artesanos, además de los beduinos, que llegan a la ciudad para comercializar su ganado.
Entre los distintos zocos, sobresalen el de Chouara, de los curtidores; el de luthiers; el de Aïn Allou, de los artículos de cuero; el de henna; el de Attarîn, de especias, el de Nejjarine, donde se realiza ebanistería; y el de la calle Merinides, donde se comercializan productos de orfebrería. Perderse por los zocos de Fez es una aventura que no puedes dejar de realizar. Déjate llevar por tus sentidos y adéntrate en este maravilloso mundo medieval.
En esta misma zona se encuentra la famosa medina, que es la más grande del mundo y ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad. Asimismo hay un centenar de lugares para visitar. No dejes de conocer las Mezquitas Karaouine y de los andaluces, las Medersas, que son escuelas donde se enseña el Corán, de las cuales se destacan Chahrij, Bouinania y Attarin, todas construidas entre los siglos XIII y XVII. Asimismo, el Palacio Real, Dar El Makhzen, maravilla a cualquier visitante por su impactante arquitectura.
Los fanáticos del arte no pueden dejar de pasar por el Museo de Arte Marroquí y por el Museo de Armas. Por otro lado, se encuentra Fez el Jedid, fundada por el siglo XIII y la Villa Nueva, que es la zona donde se encuentra la villa francesa y el barrio judío, que merece ser parte de tu itinerario.
Una de las atracciones emblemáticas de la ciudad de Fez, que atrae a millares de visitantes anualmente, son los famosos curtidores de pieles. Aquí podrás maravillarte con el trabajo que se realiza artesanalmente de la misma forma que hace siglos. Una de las más conocidas es la tenería de Al-Chauara, donde numerosas fosas de ladrillo se encuentran llenas de pinturas de distintos colores, recreando una paleta de acuarelas.
La gastronomía de Fez es una de las más diversas y particulares del mundo. Encontrarás distintas preparaciones, producto de una amalgama de platos bereberes, moriscos mediterráneos, africanos y de medio oriente. La característica principal de esta gastronomía es la mixtura de lo dulce y lo salado, además de ser artesanal y ritualmente preparada. Asimismo, hay una gran variedad de especias, que aportan distintas texturas y sabores a los platos. Entre ellas se destacan el jengibre, cúrcuma, pimienta negra, anís, sésamo, azafrán, coriandro y menta. También son ampliamente utilizados el aceite de oliva, los mariscos y las verduras, que son legado de la cocina mediterránea.
A la hora de ordenar en un restaurante, no dudes en probar la Bissara, un puré de habas. La Harira es el plato que se consume diariamente en el mes de Ramadán y se consume con dátiles. El plato que no puedes dejar de probar es la tradicional Pastilla de pichón.
Asimismo, el Zaaluk de berenjenas es una deliciosa preparación con caviar y berenjenas. También el cuscús es una pasta de garbanzos que se sirve con distintos platos. Estas delicias se pueden acompañar con té tradicional: consumirlo implica todo un ritual. La mesa dulce se basa en deliciosas preparaciones con masa philo, miel y dátiles.
Para que tu estadía sea inolvidable, puedes pasar un día en las tradicionales riyadhs. Son antiguas casas señoriales o palacetes remodelados, que ofrecen alojamientos con mucho encanto, en suites y disfrutando de la cocina típica del país. Aquí podrás maravillarte con preciosos patios, fuentes y jardines, que se encuentran íntegramente cubiertos por los tradicionales azulejos y cerámicos locales.
Ven y piérdete en los misteriosos laberintos de la ciudad vieja y deslúmbrate con los distintos zocos, donde apreciarás verdaderos trabajos artesanales. Fez te espera, reserva aquí tu hotel.