Para aquellos turistas deseosos de conocer una de las ciudades más bonitas y al mismo tiempo poco frecuentadas de España, existe Guadalajara. Situada en la provincia homónima a la vera del río Henares,
exactamente en la antigua línea divisoria entre Musulmanes y
Cristianos, la ciudad de Guadalajara es un destino muy recomendable para quienes disfrutan de los paseos históricos y culturales.
Los musulmanes fueron los fundadores de la ciudad de Guadalajara. Recién hacia 1085 sería
conquistada por los esbirros del Cid Campeador y, desde allí, se
iniciaría el proceso de cristianización de su población, de sus
costumbres y de sus construcciones. Sin embargo la historia suele dejar
huella en su andar, razón por la cual hoy encontrarás en Guadalajara edificios de la
talla del Alcázar, un viejo castillo árabe, o las murallas y puertas de la ciudad.
Si pretendes conocer los monumentos que responden a la época cristiana, no puedes dejar de visitar la Concatedral de Santa María que posee un estilo mudéjar en sus muros, la iglesia de San Nicolás, el Palacio del Infantado que es una de las joyas del gótico, y, por último, el Panteón de la Duquesa de Sevillano,
un edificio del siglo XX que sirve de nicho de esta noble familia.
Si,
en cambio, lo que prefieres son parajes naturales, en Guadalajara encontrarás unos
cuantos, tales como el Parque de la Concordia situado en pleno centro, o el Parque de la Constitución, donde se encuentra la famosa “Puerta de la Constitución”.
De todos los momentos del año para venir a Guadalajara, ninguno mejor que durante la festividad del Corpus Christi, cuando podrás apreciar las procesiones de los Apóstoles por todo el casco histórico, o a mediados de septiembre cuando se realizan ferias y fiestas en la calle a las que asiste todo el pueblo. También no puedes perderte las fiestas autóctonas de los poblados de piedra que rodean a Guadalajara, como Alcalá de Henares que fue declarada Patrimonio de la Humanidad.
De jueves a domingo la noche se enciende en Guadalajara. A lo largo de la calle principal (Calle Mayor) o de la Calle Bardales encontrarás muchos bares
donde tomarte unas copas y salir a tapear con amigos. Entre los
platillos imperdibles que debes probar se encuentran el cordero asado, el cabrito de Jadraque, las Setas de Galve y las truchas del Gallo. Para el postre, nada mejor que los manjares relacionados con la tradición árabe, como los bizcochos borrachos o las yemas de Sigüenza.
Por
todas estas razones, y muchas más que tú mismo descubrirás, no te pierdas una de las ciudades más bellas y
con una tradición bien latente, en la que encontrarás una historia
interesante, una historia de frontera, de tierra de nadie, donde se ha
levantado una hermosa ciudad y se han conservado vivos ciertos
monumentos que describen su vida. ¿Acaso te vas a perder este magnífico viaje? Regálate unas vacaciones distintas, reserva ahora tu hotel en Guadalajara.