Hay algunos días mejores que otros y así el año va haciéndose
largo. Por eso te ofrecemos un gran lugar para pasar unas vacaciones relajadas,
rodeado de un gran ambiente y con muchas cosas por ver. Te encantará estar en
la ciudad de Igualada, capital de la comarca de Anoia, ubicada en Cataluña. Tendrás la
posibilidad de alejarte de todos los problemas que trae la rutina y parar en un
sector de esta región realmente excelente. Por otra parte, si llegas a Igualada con
movilidad propia (aunque allí podrás alquilar algún vehículo), podrás visitar
también la genial ciudad de Barcelona que
está a sólo 60 km de distancia para
saborear su noche.
Además de la proximidad con la capital regional, la ciudad de Igualada posee su brillo propio. Preciosos sectores naturales mezclados con
toda la parte antigua, propia de una
urbe que cuenta con 1000 años sobre sus espaldas y muchos monumentos que los
vieron pasar.
Podríamos extendernos sobre cada uno de los edificios
recomendados en Igualada, sin embargo decidimos dejarlo a tu criterio para que tu ojo se
nutra con construcciones realmente extraordinarias. Entre estos lugares podrás empezar
por los restos de las murallas que
antaño rodeaban el viejo perímetro.
Estos imponentes muros datan en su mayoría
del siglo XII, pero hacia el siglo XV se ampliaron considerablemente y se
levantaron un total de 36 torres y 10
puertas, de las cuales aun se conservan algunas que podrás apreciar.
Sin duda alguna, el complejo
histórico/artístico más importante de la ciudad de Igualada es la llamada Iglesia de Santa María o Iglesia Grande,
una enorme construcción dividida en distintos cuerpos que se diferencian entre sí
por haber sido edificados en épocas distintas, por lo cual arrastran consigo
distintos estilos arquitectónicos. Te toparás con un claustro del siglo XI y
otros del siglo XVIII, aunque a medida que el tiempo fue transcurriendo se
vieron muchos cambios en la fisonomía y destino del lugar. Las partes están
catalogadas de la siguiente manera: Cuerpo
Central, Capilla de Santo Cristo y Retablo del Altar Mayor. Cada uno de
estos elementos artísticos han padecido la Guerra Civil Española y su
insoportable desdén por la cultura ocasionando grandes daños a la fisonomía del
complejo y generando marcas indelebles del paso fatídico de la historia
reciente.
Otro de los lugares que realmente vale la pena visitar en Igualada es el Santo Cristo, un sitio muy particular
considerado por los oriundos como una de las joyas de la capital comarcal. No puedes partir sin haber pisado el Museo Comarcal, ubicado al lado del centro de estudios y apreciado
por el gran caudal histórico que conserva. De hecho, es tenido en cuenta como el tercero de su estilo en importancia en
toda Europa y fue declarado sección del Museo de las Ciencias y de la Técnica
de Cataluña.
Un nuevo sol asoma por los edificios y casas de la Nueva Igualada, y, con él, muchos
lugares abiertos de par en par al turismo que hasta aquí llega. Tendrás la
posibilidad de perderte un poco a lo largo del Paseo de Verdaguer, uno de los más grandes de España. Se trata de
la calle central rodeada de árboles de plátanos y comercios ideales para pasar
un gran momento.
El Cementerio Nuevo,
lejos de ser el aterrador ambiente de un cuento de Poe, es una obra arquitectónica
difícil de igualar. Fue construido con este criterio por un gran artista enterrado en esta pequeña ciudad que te asombrará.
La nueva fisonomía de
Igualada se ve reflejada en el Hotel
Ciutat de Igualada, un edificio desconcertante, considerado feo y bellísimo
a la vez. Es, verdaderamente, una joya de la modernidad.
Por todas estas razones no debes dubitar a la hora de elegir Igualada como destino para tus vacaciones. Aquí tendrás la posibilidad de alejarte de la
monotonía de todos los días y entrarás en contacto con grandes monumentos que
te estarán esperando. Al mismo tiempo tendrás la posibilidad de disfrutar de la
noche de Barcelona que está muy cerca. No
te lo pierdas, reserva ya mismo tu hotel en Igualada.