La Línea de la Concepción es una ciudad que se levanta al extremo sur de la Península Ibérica y que debe su nacimiento y nombre a la antigua “Línea de contravalación de la Plaza de Gibraltar”, una conocida muralla defensiva construida alrededor de los fuertes de Santa Bárbara y San Felipe, fuertemente relacionada con la historia de España y la región.
A unos 145 kilómetros de Cádiz, capital de la provincia, y a sólo 4 metros de altitud sobre el nivel de mar, una enorme planicie arenosa se extiende en la costa del Mar Mediterráneo. Está alterada únicamente por los surcos que dejan los arroyos que discurren desde el Cerro Alto, el Puerto del Higuerón y Sierra Carbonera. Este cerro, en contraposición, ostenta orgulloso sus 310 metros de altura frente a la pared maciza y gris del Monte Calpe, ubicado en el otro extremo.
El asentamiento británico en el Peñón de Gibraltar jugó un importante papel en el origen la Línea de la Concepción y también en su destino. En los terrenos cercanos del istmo, aún hoy se puede observar restos de una línea de bunkers, que formaron parte de la “línea de fuego”.
La envidiable situación geográfica de esta joven población española, que nació allá por el 1870, te brinda el beneficio de encontrarse en un istmo por lo que pareciera que dos mares distintos bañan sus playas. Al oeste las aguas tranquilas de la bahía y al este el contraste de un mar abierto.
Gracias a estos dos tipos de costas y al privilegiado clima de la Línea de la Concepción, muy suave en invierno y cálido en verano, sus casi 14 kilómetros de arena fina te aseguran una aventura real en las playas, bien diferenciadas y acondicionadas, que se extienden a lo largo de la costa.
Si eliges visitar la Línea de la Concepción, en materia de playas seguro regresas altamente satisfecho pues aquí tienes para elegir entre varias y distintas. Santa Bárbara/Levante, La Atunara/Levante, La Atunara, El Burgo, La Hacienda y la Alcaidesa. En algunas de las 3000 horas de sol que puedes recibir estando aquí, date el gusto de recorrer todas las playas, pues vale la pena. Desde las concurridas y con todos los servicios, hasta las solitarias y tranquilas que van a darte la sensación de ser el único mortal que las habita. Eso sí, todas con fina arena y cálido sol.
Cuando llegues a la Línea de la Concepción, si lo haces por la carretera de Higuerón te habrá de recibir una magnífica postal de la ciudad desde la altura, una gran extensión llana y blanca hasta chocar la vista con la mole gris del Peñón de Gibraltar.
Una de las obras arquitectónicas más antiguas con que cuenta la ciudad es la Iglesia de la Inmaculada Concepción y su retablo barroco. También la Plaza de Toros y su arquitectura andaluza del siglo XIX. En los pisos intermedios de la casa de la cultura de La Línea, puedes observar, en el museo monográfico, los lienzos del maestro José Cruz Herrera.
Un recorrido por el centro urbano de la Línea de la Concepción habrá de otorgarte oportunidad de conocer su comercio tradicional, recorrer los innumerables bares, cafeterías, restaurantes y terrazas, dándote el motivo esperado para incursionar en los sabores andaluces. Responsable del invento del salón comedor y el orden de servicio de los platos, la gastronomía andaluza luce la influencia heredada de los árabes y su refinamiento. Los productos del mar están presentes en su mesa como así también los de la tierra. Después de saborear un original gazpacho puedes continuar con cualquiera de los formidables platos que engalanan la cocina regional.
Para terminar de descubrir los secretos de la Línea de la Concepción, sólo tienes que viajar cuanto antes. Andalucía te espera para tentarte y seducirte, no te resistas. Reserva aquí tu hotel en la Línea de la Concepción.