Las excelentes islas
de Madeira y Porto Santo son el lugar ideal para pasar unas vacaciones relajadas en un
lugar paradisíaco lejos del trajín de todos los días. Encontrarás unas playas de ensueños y lugares naturales únicos.
Además estarás realmente cerca de Europa, por lo que podrás disfrutar de las
facilidades del continente. Sin embargo, la mayor cualidad de estas islas es la invitación al descanso y la diversión acompañada por espacios difíciles de ser duplicados.
En el momento en el que decidas entregarte a la relajación y
a los paseos que Madeira propone, encontrarás entornos refrescantes, entre
ellos el Bosque de Laurisilva, un
lugar impresionante considerado por la
UNESCO como Patrimonio Natural Mundial. Diversas especies animales y
vegetales te rodearán.
Podrás disfrutar de buena temperatura durante todo el año. El agua cálida
y las playas de arena fina te estarán esperando en Isla Madeira.
Pero este no es el único
encanto de esta tierra. Te toparás con museos
que albergan piezas imperdibles y con edificios antiquísimos partícipes y
testigos de la historia. La monumentalidad de algunas construcciones y la
espectacularidad de algunas iglesias serán refrescantes durante tu viaje.
Aprovecha a probar el vino de buena
cepa, un manjar comparable al de los dioses del Olimpo. A la hora de llevar un recuerdo, los bordados de esta tierra son famosos, por lo que deberás
prestarles atención, ya que algún regalo siempre es un buen amigo.
No dejes de acercarte hasta la capital de Madeira, Funchal,
un lugar que te brindará conocimientos perdidos. Tendrás la posibilidad de
disfrutar de la historia geológica y la
cultura que aquí duermen. Te recomendamos ampliamente las grutas volcánicas y el famoso Centro de Vulcanismo de San Vicente,
dos parajes difíciles de repetir en tu vida, ya que las formaciones rocosas y
los lugares por los que transitarás son únicos.
Cuando vayas hasta el Jardín Tropical Monte Palace descubrirás
que es un lugar natural muy bello donde se aloja el conocido Museo Monte Palace. Te garantizamos que
la pasarás realmente muy bien en todas las aldeas
y villas a las que llegues, donde podrás sentir la calidez de los lugareños y asombrarte
con los lugares donde viven, tan distantes de las ciudades donde sueles
habitar.
Tendrás la posibilidad de conocer, mediante un ferry, la
maravillosa Isla de Puerto Santo, a
tan sólo 40 km de la Isla Madeira. En el camino podrás ver ballenas y delfines que te seguirán garantizado tu buenaventura.
Los paseos en helicóptero y el globo
aerostático son frecuentes, por lo que te los recomendamos ampliamente.
Tanto el teleférico de Funchal como
los diversos deportes acuáticos son
actividades muy recomendables.
En la Costa
de Garajau tendrás el placer de bucear
en una extraordinaria reserva acuática.
No olvides incluirte en algún tour que vaya hasta las islas Desertas y Salvajes, dos grandes reservas naturales donde conocerás
especies en extinción realmente extrañas, un
paraíso darwiniano. Un ejemplo claro es el de la foca monje, la especie más
rara de foca que se ha conocido a lo largo del mundo. Es el mismo caso el de
las aves marinas que allí anidan.
Por todas estas razones la región de Madeira es una opción deseada por todo aquel que
pretende unas vacaciones únicas e irrepetibles. Atrévete a unas vacaciones distintas en una
isla de ensueños, reserva ahora tu hotel en Madeira.