Ubicada en el corazón del
territorio ibérico la Comunidad de Madrid
es, además de la más pequeña, la más populosa de las provincias
españolas.
Enclavada bien en medio tenemos
a la megalópolis: la bella ciudad de Madrid. Es esperable que esta región rebalse por todos los costados de actividades
culturales, sociales, académicas, ocio, entretenimiento, cientos
de lugares que conocer, cosas que hacer y disfrutar.
Aquí en Madrid no tenemos que preocuparnos
por temporadas de alta o de baja, pues durante todo el año miles de
turistas se allegan a Madrid desde todo el mundo. La actividad aquí
está siempre en ebullición y ni falta hace mencionar que la noche
madrileña es única y larga como en pocas ciudades, siempre con la misma
vitalidad y vigencia.
La ciudad de Madrid en particular, pero
toda la Comuna en términos generales, posee una red de transporte
moderna y eficiente que facilita al viajero los desplazamientos
a cualquier lugar. También encontrarás la mejor y más abundante
opción de hoteles en Madrid, desde pequeños hostales a exclusivos complejos
de 5 estrellas.
En Madrid, la tradición y la vanguardia
se dan la mano en muestra de armonía, así como las fuertes tradiciones
del pueblo español conviven día a día con las ínfulas de pequeña
babel que tiene esta maravillosa ciudad-región.
Si bien la impronta histórica
dejó una fuerte huella en la piel de la región, la Comunidad de Madrid no se erige como
de alta importancia sino hasta mediados del 1500,
cuando el rey Felipe II traslada la corte imperial de Toledo a Madrid.
Recién se conforma la Comunidad de Madrid para el siglo XVIII bajo
la casa de Borbón.
El nombre
“Madrid” fue la primera denominación de la villa. La voz
es anterior a los asentamientos musulmanes y, según se cree, refiere
al arroyo que corría por la calle de Segovia. Posteriormente, con los
árabes el topónimo cambia a Mayrit, que significa “madre
de aguas”, en alusión clara a la abundancia de esta. Tras la
fusión de las voces romance y árabe, luego de la reconquista, quedó
afianzado el nombre cristiano (el latino), para darle a “Matrit”
la forma definitiva tal y como se la conoce hoy día.
Qué hacer por estos parajes,
entonces. La pregunta se responde sola y con un aluvión de actividades.
En plan cultural, los muchos museos y exposiciones proponen la
más variada de los recorridos. Como lo más granado y emblemático
de la capital tenemos a mano museos de renombre mundial
como El Prado, Thyssen Bornemisza
y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Prohibido partir
de Madrid sin guardar en las retinas Las
Meninas de Velázquez, las Majas de Goya, el
Guernica de Picasso, o las obras de El Bosco.
Como hitos imperdibles de la
urbe nos deberemos topar con la Fuente de Cibeles, la Puerta
de Alcalá, el Palacio de Cristal, la Catedral de la Almudena
y, por qué no, con los estadios del Aleti
y el Real Madrid, cada cual hará su elección en este caso.
Ciudad mítica musa de poetas
y literatos, también cuna de muchos de ellos, las calles y cafés de
Madrid exudan arte y cultura. Hablamos aquí de una ciudad bella por
donde se la mire con una poderosa y atrayente personalidad.
Madrid resulta ser una de las
ciudades europeas con mayor cantidad de hectáreas de espacios verdes,
con alrededor de 250.000. Entre los más reconocidos se cuentan el parque
de El Retiro, un gigantesco pulmón verde en el centro de la
capital, el Jardín Botánico, la Casa de Campo, el
Parque de la Dehesa de la Villa
y el Parque Juan Carlos I. Como no todo es la gran ciudad en
esta región recordemos que los Jardines Reales de Aranjuez
son también un sitio de fama internacional.
Desperdigados por toda la región
se hallan una multitud de espacios naturales
para el deleite de los amantes del cielo abierto: montañas,
vegas, dehesas, lagunas y campiñas son parte de lo que ofrece la
Comunidad de Madrid.
La Sierra de Guadarrama
y sus múltiples enclaves poseen una gran riqueza ecológica.
La Pedriza y Peñalara son los puntos que merecen mayor atención.
El Monte del Pardo es el bosque mediterráneo mejor conservado de la
Comunidad madrileña, a solo 8 km de la capital, es un vergel maravilloso
y un paraíso ecológico. Cercano al límite de la provincia con Guadalajara
encontramos el Hayedo de Montejo, el hayedo meridional más importante
de toda Europa.
El clima de la región de Madrid es
amable, aunque destaca por sobre todo la amplitud térmica
debido mayormente a la importante continentalidad. Desde 0ºC en invierno
con nevadas esporádicas hasta los nada extraños 40ºC para el período
veraniego. Si bien no son extremos tan duros, es bueno que el viajero
esté avisado.
Madrid reúne al arte culinario
de todo el país, cada gastronomía regional
puede sentirse bien representada en la capital, así como las cocinas
de más allá de las fronteras, como buena ciudad cosmopolita.
Pero como cada lugar tiene
sus especialidades el que pase por aquí y no se pierda de tapas,
caña en mano, por el sinfín de bares y tabernas, ni habrá
empezado a conocer a Madrid. Tanto es así que tenemos una nota especial sobre la tradición de salir de tapas en Madrid.
Algunas de las delicias regionales
que podemos degustar por la zona son el aceite de oliva
de altísima calidad, vinos
de bodegas madrileñas, miel de la sierra, aceitunas,
queso de cabra, fresas de Aranjuez, ajo de Chinchón, etc. Haz tu propia lista y cúmplela
al pie de la letra.
Como habrá notado el viajero
por aquí tendrá que pasar tarde o temprano si se precia de conocer
mundo y disfrutar. La Comunidad de Madrid le espera ansiosa por atenderlo y mimarlo
como ha hecho desde siempre, con su gran tradición turística que data
de tiempos lejanos. Sólo queda recorrerla y perderse en sus pintorescas
callejuelas.