No necesitas invitación para asistir a un destino de sol y playas en el extremo sur de la Isla de Gran Canaria: la moderna ciudad y la extensa costa de Maspalomas en el Municipio de San Bartolomé de la Tirajana atrapa con su conocida riqueza paisajística y su singularidad.
La fama de Maspalomas está dada por sus dunas de arena dorada que abarcan una superficie de unos cuatro kilómetros cuadrados que de por sí constituyen una gran riqueza natural. En los 17 kilómetros de costa del municipio se ubican las mejores playas y calas del archipiélago canario, pero la más reconocida por su belleza es, sin dudarlo, Maspalomas.
La playa de Maspalomas se inicia a continuación de la Playa del Inglés y se extiende por más de cinco kilómetros y medio de fina arena blanca y agua cristalina hasta el emblemático Faro de Maspalomas.
Es el faro más popular de los que existen en Gran Canaria y está ubicado junto al campo dunar. Es también el faro más antiguo que se encuentra en funcionamiento en la isla y ha sido reconocido como Bien de Interés General. Con sus 58 metros de altura se convirtió, desde su construcción, en el origen del principal centro turístico que es hoy Maspalomas. Aquí se encuentra el puerto deportivo de la playa de Pasitoblanco.
La excelente temperatura que ostenta el agua en esta playa y en todas las de la isla, unos 18 grados en invierno y 22 grados en verano, junto con la inmejorable temperatura ambiente que se sitúa entre 20 y 25 grados, sumado con una constante presencia del sol durante el día y noches entre templadas y cálidas durante todo el año, constituyen la mejor carta de presentación y el principal motivo para no querer abandonar esta zona privilegiada.
Además de tomarte tus merecidos y tranquilos descansos recostado en la arena de la playa de Maspalomas, también puedes alternar con paseos junto al mar y excursiones de aventura en camello por las dunas. Por contar Maspalomas con una infraestructura turística muy bien equipada, también puedes darte el gusto de practicar todo tipo de deportes. Tanto los acuáticos como también tenis, ciclismo y golf.
En las playas de Maspalomas hay un lugar para todos y cada uno de sus visitantes: aquí concurren las familias, los nudistas y gays, en zonas bien diferenciadas de su extenso litoral. Pero todo el encanto de este lugar no se circunscribe únicamente a sus playas, el Delta de Maspalomas está compuesto por la Charca de Maspalomas, el Campo de Dunas y el Palmeral.
Cada uno de estos ecosistemas pareciera competir en belleza y esplendor.
La Charca es un verdadero oasis de agua salada donde abunda una singular vegetación, junto con una importante población ictícola y avícola única, algunas de ellas se encuentran en peligro de extinción. A continuación se halla el Palmeral, compuesta por palmeras canarias y dátiles africanos traídos por las aves, junto al Barranco de Maspalomas. Las Dunas, el tercer ecosistema, hace que el paisaje que forman las arenas móviles cambie constantemente el escenario al ritmo que le imponen los vientos.
Ya ves, las Playas de Maspalomas son una constante sorpresa y un verdadero regalo para la vista. Pero son además un enclave convenientemente equipado con todos los servicios que requieras. Una variada oferta hotelera, entretenimiento para los más pequeños y noches con sinfín de posibilidades para la diversión. Restaurantes, pubs, casinos y discotecas para todos los ambientes y gustos.
La gastronomía de Maspalomas tiene una fuerte personalidad y estilo, sus ricos y variados platos están preparados con calidad y profesionalismo. La mesa canaria se engalana con productos de la tierra, pescados, quesos, gofio, mojos y frutos tropicales.
La infinidad de opciones que encontrarás en Maspalomas y los subyugantes y contrastantes entornos de la Isla de Gran Canaria, son la respuesta a tu interrogante de por qué tiene que ser este tu próximo destino. El éxito de tus vacaciones ya está asegurado antes de iniciar esta fascinante aventura. Aquí puedes reservar tu hotel en Maspalomas.