Un lugar ideal para disfrutar del ocio y aprovechar a nutrirte de rica cultura es la ciudad de Peñíscola. Situada en la Comunidad Valenciana, en la costa norte de la provincia de Castellón formando parte de la comarca del Bajo Maestrazgo, Peñíscola es uno de los puntos más importantes que integran la Ruta de los Templarios en territorio español.
Peñíscola es una antigua fortaleza totalmente amurallada que ocupa la parte más elevada de la península rocosa y donde se asienta el casco viejo de la ciudad. Permanece unida al continente sólo por una estrecha lengua de arena, que antiguamente desaparecía circunstancialmente bajo el mar en épocas de tempestades, pero hoy permanece ocupada por la nueva ciudad.
La extensa historia que acompaña a la ciudad de Peñíscola está ligada a un importante número de civilizaciones que navegaron el Mediterráneo y dejaron sus huellas en el lugar. Fenicios, griegos, cartagineses, romanos, bizantinos y árabes aprovecharon la ubicación estratégica de Peñíscola y la importante seguridad que ofrecía.
Los musulmanes que llegaron en el año 718 integraron los castillos de Cervera y Polpís, Irta y Peñíscola. En el año 1319 pasó a pertenecer a la grandiosa Orden de Montesa que la entregó al entonces cardenal aragonés Pedro Martínez de Luna para su usufructo, conocido después como Benedicto XIII o simplemente el Papa Luna.
Son muchos los puntos de interés que hallarás en Peñíscola: seguramente no querrás perderte de disfrutar de las preciosas playas que se extienden al norte y sur de la península.
Además de ofrecer la posibilidad de practicar todo tipo de deportes acuáticos, estas costas se destacan por poseer curiosos manantiales de agua dulce que emergen del fondo del mar en la Torre Badum.
Sin dudas encontrarás lo más jugoso de tu visita a Peñíscola en el casco viejo. Andando por las callejuelas pavimentadas de canto rodado hallarás cálidas plazas, rodeadas de las clásicas construcciones pintadas de blanco, ermitas dedicadas a distintas vírgenes y la siempre presente seguridad de las murallas que todo lo rodean.
Alrededor del año 1960 Peñíscola comenzó a convertirse en un apreciado punto de referencia para el turismo. Por su inmenso patrimonio histórico, artístico y cultural sabiamente aprovechado para adaptarse a las exigencias actuales, esta ciudad ofrece en la actualidad una amplia oferta turística de calidad. 
Un importante número de puntos de interés justifican la fama de ciudad para el turismo que precede a Peñíscola. Comenzando por el Castillo Templario-Pontificio, extraordinaria fortaleza que se alza en la parte más elevada del peñón de la península y que ha sido declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional. Las murallas son otra importante atracción, construidas por Juan Bautista Antonelli en 1576 por encargo de Felipe II.
En pleno centro del casco antiguo se encuentra la Iglesia Parroquial de Santa María, arquitectura gótica del siglo XV. Junto al castillo se encuentra el Ermitorio de la Mare de Déu d’Ermitana edificado en 1708.
Una curiosidad geológica digna de conocer es el Bufador. Consiste en un túnel naturalmente excavado en la roca donde se asienta la ciudad por donde entran y salen las aguas del Mediterráneo, originando bufidos estruendosos especialmente cuando hay temporales.
En los alrededores de Peñíscola, el Paraje Natural Protegido de la Sierra de Irta es una llamativa alineación montañosa que alcanza los 673 metros de altura y recorre 15 kilómetros de la fachada litoral.
También el puerto de Peñíscola es un lindo lugar para visitar.
Desde la ciudad de Peñíscola aprovecha la ocasión para visitar las Islas Columbretes, formadas por cuatro grupos de pequeños islotes de origen volcánico en un archipiélago de importante valor ecológico.
La tradición marinera de Peñíscola se refleja en su sabrosa gastronomía con el pescado y el marisco como protagonistas principales de su rica cocina.
Pasear por las calles de Peñíscola y sentir la sensación de seguridad que transmite su fortaleza es la mejor forma de comprender la historia que dio origen a este particular enclave mediterráneo. Reserva ahora tu hotel en Peñíscola y prepárate a disfrutar de excelentes playas en un pueblo fantástico.