Si lo que quieres es ir de vacaciones a un lugar donde te sientas su descubridor, tener la sensación de ser el primer humano en visitarla, embriagarte de un mar azul como el cielo y un sol siempre pleno y brillante, estás en la ruta correcta.
En la Región de Puglia o Apulia en castellano, podrás andar tranquilo, sin apuros, sin tropezarte con grupos de turistas, sintiendo que el tiempo te pertenece y que esta zona del “talón de la bota” es cien por ciento italiana.
La Región de Puglia está integrada por las provincias de Bari, Tarento, Lecce, Brindisi, Barletta-Andria-Trani y Foggia, ubicada en la Italia Meridional. Tiene como capital la ciudad de Bari, y comprende el Golfo de Tarento en el Mar Adriático.
Bari y Taranto son dos grandes puertos industriales y el resto de la región se caracteriza por una economía agrícola, siendo importantes productores de tabaco, uva, vegetales, almendras y aceitunas.
La Región de Puglia alcanzó el apogeo de su desarrollo durante el medioevo, por lo tanto a medida que la recorres encuentras majestuosos recuerdos de ese período, aunque cada ciudad, cada pueblo muestra una arquitectura tan diversa y única, que sentirás la experiencia de visitar varios países al mismo tiempo.
Durante la era romana, Puglia era considerada la puerta hacia el Mediterráneo del este y terminal de la Vía Appia Trajana.
Bari fue en la antigüedad el nexo entre Italia y Oriente, hoy un importante centro industrial y comercial, conserva intacto el hermoso casco histórico que contrasta notablemente con la agitada vida que se desarrolla en el puerto.
En el Castello notarás los vestigios bizantinos que le dieron origen, tanto por el puente levadizo, como por sus grandes dimensiones. La Catedral de Bari tiene un marcado estilo románico pullés del siglo XI, la grandiosa Basílica de San Nicolás donde se guardan los restos del santo patrono de la ciudad, lugar digno de conocer.
Estando en la ciudad de Bari, además de recorrer el Paseo Marítimo Emperador Augusto entre los puertos nuevo y viejo, el bello Palacio de la Prefectura o el Teatro Petruzzelli, vas a enamorarte de las playas de un mar pintado de azul y con un clima estable que te acompañará en toda la región.
Como imaginando que te encuentras en Grecia, debes recorrer las laberínticas calles de Ostuni, con sus albas construcciones que han de ofrecerte una majestuosa vista del Mar Adriático desde las alturas de la colina donde se halla asentada.
Pasa luego por Ruvo y sus sedantes y aromáticos tilos, en seguida sentirás que llegas a un mundo encantado cuando conozcas Alberobello con sus típicos techos cónicos y construcciones redondas.
Para que sigas descubriendo los cambios constantes de cada población embelésate con la extraordinaria vista al mar que te ofrece la costanera de Trani o el contrastante paisaje de montaña de Martina Franca.
Puglia es considerada la huerta de Italia: en cada centímetro de tierra, tan roja como la tierra misionera argentina, crecen todo tipo de vegetales, olivares y viñedos. Esto se traduce en una gastronomía pugliese tradicionalmente genuina y típicamente mediterránea. Naturalmente basada en la pasta, pescados y verduras. Tiene platos famosos por la generosidad de sus sabores. Muy requeridos son “le orecchiette pugliese”, pasta en forma de conchilla que contiene la salsa de manera excelente. También los “maccheroni al forno”, pasta especial para fiestas, con salsa, albondiguillas, huevo duro en trocitos, fetas de embutidos, carne de gamuza y pecorino envueltos en una masa dulce y cocinada al horno. Para el postre la originalidad de un helado al horno, consiste en dos fetas de pan que contienen una porción de helado y fruta seca al que se la da un golpe de horno.
En fin…todavía queda mucho por decir de la Región de Puglia, pero la idea es que descubras los tesoros escondidos en su bello suelo. Cuando te encuentres en paz, descansando en un “giardino” lleno de flores con vista al mar, sabrás que tu elección valió la pena.
No esperes más, regálate un viaje único: reserva ahora tu hotel en Puglia.