A escasos 75 kilómetros de la Península Ibérica, en las aguas del mar Mediterráneo y formando parte de las Islas Baleares se encuentra Ibiza, la más turística y cosmopolita del conjunto.
La “Isla Blanca”, como también es conocida Ibiza por sus características casas blancas, es mundialmente famosa por sus atractivos arquitectónicos y naturales, pero sobre todo por su distinguido ambiente y gloriosa diversión.
Con todos estos antecedentes, visitar Ibiza te asegura un viaje divertido, ameno y especialmente encantador. Llegar a cualquiera de sus deliciosas playas, bien equipadas y alternadas con calas y acantilados escarpados, resulta rápido y sencillo pues Ibiza se halla muy bien conectada con el continente, tanto por aire como por agua.
En cuanto arribes a Ibiza te sugiero dirigirte a la zona oriental de la isla, a Santa Eulalia del Río, donde está el único río de las Baleares. Se trata de una preciosa ciudad situada en una zona montañosa con abundante vegetación autóctona y cuya economía se basa en la ganadería y el turismo.
Santa Eulalia del Río debe su nombre a la iglesia que construyeron los catalanes inmediatamente después de su conquista, luego de la época musulmana. Hoy, según el dicho de sus visitantes, la ciudad es la más rica de España.
A solo 15 kilómetros de Ibiza ciudad, Santa Eulalia del Río despliega su encanto en todas las épocas del año con una presencia moderada de visitantes, lo que la convierte en un destino altamente recomendado.
Santa Eularia des Riu (en catalán) es una ciudad bella, tranquila, reposada, repleta de luz, color y tradición. Sus construcciones civiles y religiosas son dignas de un recorrido exhaustivo a fin de no perder detalles.
En la cima del Puig de Misa tuvo su origen la actual población de Santa Eulalia del Río. La iglesia del siglo XVI sirvió como parte del sistema de defensa de la isla y más adelante las casas fueron construidas en torno a ella. En una de esas históricas construcciones funciona hoy el Museo Etnológico de Ibiza y Formentera.
La Iglesia de la Mare de Déu de Jesús es una construcción del siglo XV de estilo de transición, es decir entre gótico y renacentista. La Iglesia de Santa Gertrudis de Fruitera se terminó de construir en el año 1797 y luce la espadaña más grande de toda la isla. El Acueducto de S'Argamassa es un imponente muro de piedra preparado en la antigüedad para el transporte de agua. Se ubica cerca de la cala del mismo nombre y tiene una extensión de unos 420 metros.

Santa Eulalia del Río es una tierra tranquila que combina armoniosamente tradición y cultura en un ambiente totalmente internacional. Un paseo marítimo bordea la ciudad ofreciendo hermosas postales de la localidad y sus alrededores.
Durante el día, imposible negarte a disfrutar del agua cristalina y transparente que bendice sus costas. Resultará una ardua tarea escoger qué playa visitar. Comienza por cualquiera de ellas, pero te recomiendo tratar de visitar todas pues cada una tiene una particularidad que la hace única.
S'Aigua Blanca, Playa del Río de Santa Eulalia, Playa de s'Stanyol, Playa Es Figueral, Pou des Lleó, Cala Llonga, Cala Boix, Playa de Santa Eularia, Es Caló de s'Alga, Cala Mastella, Cala Llenya, Cala Nova, Playa Es Cana, Cala Martina, Cala es Niu Blau, Cala Pada y S'Argamassa son los balnearios que circundan la ciudad de Santa Eulalia del Río, pero cada uno tiene una característica especialmente distinta.
Luego de un día de sol y playa y después de haberte dado el gusto de practicar el deporte náutico que prefieras, debes disponerte a tomar un buen descanso antes de encarar la noche de Santa Eulalia del Río. La ciudad tiene fama de contar con la mejor movida nocturna de la isla y, como es un hábito en Ibiza, lo que se promete se cumple.
Está todo dicho entonces, sólo faltas tú. Reserva ya mismo tu hotel en Santa Eulalia del Río y ven a pasar las vacaciones que mereces.