Sevilla es una ciudad que ofrece innumerables atractivos al turista. La cantidad y calidad de sus edificaciones civiles y religiosas asombran a quienes las visitan. La majestuosidad del Alcázar, la suntuosa Casa de Pilatos, la Plaza de Toros, la Catedral con su Patio de los Naranjos, la famosa Giralda son lugares imperdibles de extraordinaria belleza.
Puedes comenzar tu recorrido por la Plaza de España, la más grande del país. En cuanto a paseos, la Alameda de Hércules y su mercadillo de los domingos son una buena opción para ir a curiosear. Tampoco dejes de visitar el Archivo General de Indias, donde se guardan documentos históricos de valor incalculable, además de mobiliario deslumbrante.
En cuanto a gastronomía, la cocina sevillana exquisita y ligera: ha heredado lo mejor de los distintos habitantes de estas tierras y como resultado de esta mezcla de culturas hay una variedad interesante de platos que se basan, fundamentalmente, en los productos de su tierra, siendo el aceite de oliva el protagonista en todos los casos. El gazpacho y la "pringá" (mezcla de ternera, tocino, chorizo, morcilla y jamón) o las espinacas con garbanzos -receta árabe- se encuentran entre los preferidos por los comensales. La repostería de Sevilla también es muy variada y conocida más allá de las fronteras sevillanas siendo los polvorones -dulce árabe- los más populares.
Y si hablamos de diversión, ésta sobra en Sevilla. Son muchas las zonas de marcha, como Triana, Los Remedios, Nervión, Reina Mercedes, Isla de la Cartuja, entre otras. En estos lugares podrás disfrutar desde espectáculos tales como las tradicionales sevillanas hasta música moderna de todos los tipos.
Sevilla no es sólo la internacionalmente conocida Feria de abril y su folklore flamenco ni la impresionante celebración religiosa de Semana Santa, hay mucho más para disfrutar. No dejes pasar más tiempo y planifica tus vacaciones en esta maravillosa ciudad que en primavera huele a azahar. No te arrepentirás.
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