La ciudad de Turín atrae anualmente a millones de turistas por su
impactante arquitectura barroca, enmarcada en el paisaje de los míticos
Alpes. Se encuentra en el noroeste de Italia, en la región del Piamonte
y es atravesada por los ríos Estura de Lanzo, Sangone y Po. En Turín encontrarás
un clima templado cálido, con fríos inviernos y veranos lluviosos.
De origen romano, Turín ha sido capital de Italia
durante tres siglos y guarda un precioso legado arquitectónico y
monumental, que refleja el esplendor económico de la época medieval.
Asimismo, los turistas quedan fascinados con la naturaleza que rodea la
ciudad. Uno puede disfrutar de las montañas, los ríos y lagunas.
Los paseos
culturales en Turín son muchos y muy diversos. Podemos comenzar el recorrido
por el centro histórico y maravillarnos con los misterios de la
arquitectura religiosa. La Catedral de San Juan Bautista, es uno de los
templos más preciosos de la ciudad. Construida en el siglo XV, en su
interior se puede visitar el Manto Sagrado con el que se dice que fue cubierto el
cuerpo de Cristo al descender de la Cruz. La Basílica de Superga data
del siglo XVIII y cuenta con una imponente decoración en su interior,
además de las tumbas de los reyes y príncipes de Saboya.
Por otro lado, la arquitectura civil es otra de las maravillas de
Turín. El Palacio Real cuenta
con una impactante arquitectura, típica del siglo XVII. Ha sido
residencia de importantes familias y guarda una enorme colección de
armas de fuego, armaduras y objetos bélicos.
El Palacio Madama impacta
a los turistas y residentes por su espectacular fachada, diseñada por
Felipe Juvara en el siglo XVIII. El Palacio Carignano ha sido la sede
del Parlamento italiano en el siglo XIX. Hoy es sede del Museo del
Resurgimiento. Otro monumento que no debe faltar en tu itinerario es el
Palacete de Caza de Stupinigi, diseñado por Felipe Juvara, en el siglo
XVIII. Todo turista tiene que realizar una visita a las postales de
Turín: la Mole Antonelliana, un monumento del siglo XIX y las
Residencias Sabaudas, que son Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Los aficionados al arte no pueden dejar de visitar el famoso Museo Egipcio, que posee una de las colecciones más impactantes de la cultura
egipcia. La Galería Sabauda también cuenta con impactantes
exposiciones.
Para disfrutar del aire libre y la naturaleza, el Parque del
Valentino se encuentra en los márgenes del río Po, pudiendo uno
relajarse y disfrutar de magníficos atardeceres.
Además de estos paseos, Turín es
una moderna ciudad que ofrece un centenar de programas para el ocio y
diversión. Cuando cae el sol, la diversión se encuentra en la zona de
los Murazzi, que son las calles aledañas al río Po, que ofrece una gran
variedad de bares, pubs y discos. Por otro lado, la zona de los
Fornelletti que se extiende desde la calle Sant'Agostino hasta la
calle delle Orfane, y concentra distintos restaurantes tradicionales y
divertidas opciones gastronómicas, como bares étnicos o de tapas.
La gastronomía local es muy suculenta. Se basa en carnes, verduras y
arroces. Lo que no puedes dejar de probar son los risottos, una
preparación de arroz con carne, pollo o pescado que es similar a
paella. Asimismo, se destacan los quesos, embutidos, las pastas y las
pizzas, que pueden ser elaboradas tradicionalmente o con toques
vanguardistas. Estas delicias las puedes acompañar con licores, vinos
locales o cervezas.
Turín
te espera el año entero con joyas del arte medieval y magníficos
entornos naturales, que harán que te enamores de esta preciosa ciudad.
¡Escoge un hotel y vente a Turín!