Al norte de Italia, sobre un
conjunto de 120 islas y en medio de una laguna fangosa, se halla la
"flotante" ciudad de Venecia. Debido a las condiciones adversas que su
insoslayable ubicación genera, la capital de Véneto debió unir sus
islas a través de numerosos puentes que indiscutiblemente le han
concedido una privilegiada y sorprendente fachada.
Esta singular característica
que resultó ser el método más apropiado de comunicación en sus
principios, hoy se considera un gran espectáculo turístico.
Para acceder a la preciosa
ciudad de Venecia puedes hacerlo a través de diversas compañías aéreas que lleguen
al aeropuerto de Marco Polo (Venecia-Mestre). Desde allí, las
alternativas de traslado hacia el centro turístico son variadas. Puedes
disponer de lanchas ubicadas en el muelle del aeropuerto, taxi-botes o
bien autobuses, la opción más barata y rápida.
Transitar por Venecia resulta
ser el principal punto de atractivo gracias a su diseño tan particular
que exige la utilización de distintas embarcaciones para llegar al
destino deseado. Desde vaporettos y góndolas hasta traghettis y taxis
son los transportes por excelencia. Igualmente y sin lugar a dudas, la
mejor manera de descubrir la belleza que envuelve la ciudad de Venecia es
a pie, andando. Tanto su pequeña superficie como la gran cantidad de puentes que
la conectan entre sí, te otorgan la posibilidad de hacer un recorrido
mucho más exhaustivo y minucioso.
Más de 400 son los puentes
encargados de mantener ensamblada a la “Reina del Adriático”. Los
puentes de Rialto, della Paglio, de los Suspiros y de la Academia
son algunos de los referentes más importantes. El Puente de Rialto, por
ejemplo, es famoso por su constante actividad comercial.
Allí cientos
de visitantes se reúnen para recorrer las tiendas de artesanías,
recuerdos y sobre todo, el importante devenir de embarcaciones por el
Gran Canal: una enorme avenida que desde la punta noroeste de Venecia
hasta la dársena de San Marco donde culmina, posee una extensión de 4 kilómetros de longitud y entre 30 y 80 metros
de ancho en la cual encontrarás múltiples palacios, iglesias y
edificios civiles que muestran la perfección y poderío de las distintas
épocas.
La Plaza San Marco es indudablemente el punto de partida en cualquier expedición por Venecia. En
el corazón de la laguna véneta podrás encontrar maravillosas obras de
arte, entre ellas la Basílica de San Marco donde descubrirás una planta de cruz griega, cinco cúpulas
y decoración en mármol: Una verdadera maravilla.
También podrás visitar
el Palacio Ducal, símbolo de la auténtica arquitectura gótica que en su
interior expone distintas obras que decoran cada una de las salas. En la Sala Dello
Scudo por ejemplo, hay diversos mapas plasmados en cada una de las
paredes y en el centro dos globos terráqueos del siglo XVIII.
Tampoco debes perder de vista La Galería de la Academia,
ubicada en la orilla sur del Gran Canal, en la iglesia de Santa María
della Carità y el Convento dei Canonici Lateranensi. Este magnífico
museo conserva obras maestras de la pintura veneciana desde los
primitivos hasta el siglo XVIII. Entre los autores expuestos se
destacan Tintoretto, Giovanni Bellini y Paolo Veronese entre otros.
Por otra parte, otra de las
grandes tentaciones que la hermosa ciudad de Venecia alberga son los típicos
carnavales celebrados durante diez días sin cesar. Por las noches se
realizan bailes en salones donde desfilan las distintas comparsas
luciendo trajes característicos del siglo XVIII y las tradicionales
caretas, en su mayoría blancas, plateadas y doradas.
Queda mucho más por contar
pero esta singular ciudad, destacada por su nostalgia, encanto y
romanticismo, te invitan a que no dudes más y elijas ya mismo tu hotel
en Venecia para que te sumerjas en ella y comiences tú también a
disfrutar del hechizo que provoca su incalculable belleza.