"Zamora la bien cercada" como la llamó Fernando I luego de reconstruirla, repoblarla y legarla a su hija Doña Urraca, conserva aún hoy un exquisito ambiente medieval.
El casco antiguo de Zamora, «Conjunto Histórico-Artístico», sus murallas y puertas: la de Zambranos o de Doña Urraca y la de Olivares; junto a la casa del Cid, el castillo; las iglesias románicas, los palacios renacentistas y sus calles estrechas y empedradas, y la extraordinaria cúpula de la Catedral son algunas de las maravillas de las que los zamoranos se sienten muy orgullosos.
A Zamora también se la conoce como Ciudad-Museo del Románico dada la cantidad de iglesias de ese estilo que se encuentran en el casco antiguo. El Parque de Olivares, la playa de los Pelambres y el mismísimo río Duero son paseos que no puedes dejar de realizar al visitar la ciudad de Zamora.
La Plaza de Sagasta, el antiguo casino, las casas de la burguesía harinera y la Plaza del Fresco son puntos pintorescos que junto al Portillo de la Traición, la Puerta de Doña Urraca, las ruinas del Convento de San Francisco hablan de la historia de la ciudad.
A lo largo del año, Zamora celebra romerías de gran tradición. Comienzan junto con la primavera. La primera es la del Cristo de Valderrey cuya ermita está enclavada en uno de los extremos del Bosque de Valorio, a las afueras de la ciudad. Luego siguen la de la Virgen de la Guía, patrona de los barrios de la margen izquierda del Duero y 8 dias despues se celebra la romería del Cristo de Morales cuya ermita se encuentra junto a la carretera de Salamanca.
La gran romería de Zamora es la de la Virgen de la Concha patrona de la Ciudad y de su Ayuntamiento, y popularmente conocida como «La Hiniesta». La Virgen de la Concha sale en procesión el lunes de Pentecostés por la mañana camino del pueblo cercano de La Hiniesta. A la entrada del pueblo se produce el «baile de los pendones» y la Concha entra posteriormente en la iglesia, donde se junta con su hermana la Virgen de la Hiniesta. Los alcaldes de ambas localidades intercambian sus bastones de mando, y después de una comida de hermandad se produce el regreso en procesión a la ciudad cruzando el Bosque de Valorio, donde la mayoría de los vecinos de Zamora se reúnen para realizar una merienda campestre.
La Semana Santa de Zamora es una mezcla de tradición y religión muy profunda que se transmite de padres a hijos al punto que éstos son inscritos desde niños en distintas cofradías. Las antiguas calles de la ciudad son el escenario natural de las procesiones.
Las Ferias y Fiestas de San Pedro se celebran la última semana de Junio. Competiciones deportivas, actos lúdicos y musicales se llevan a cabo durante estas fiestas.
La Feria de la Cerámica de Zamora se ha convertido en una de las más importantes de España. Allí exponen sus cacharros los alfareros de Moveros, Pereruela, Toro y otros pueblos vecinos. Ceramistas portugueses e iberoamericanos también se dan cita aquí.
A los amantes de la naturaleza Zamora les ofrece el Bosque de Valorio. Con una extensión de 78 hectáreas, este bosque ubicado al noroeste de la ciudad, ofrece al visitante lo necesario para disfrutar de un dia de campo.
Sin dudas, Zamora es una ciudad para ser disfrutada. Reserva ahora tu hotel y ven a recorrerla.