Zamora es una provincia rica en historia: escenario de batallas por la conquista de reinos, conserva aún restos de castillos y fortificaciones del siglo XI.
El casco antiguo de la ciudad de Zamora fue declarado conjunto histórico artístico en 1973. Iglesias y conventos hablan de un pueblo religioso desde la antigüedad. La Iglesia de San Claudio de Olivares, del siglo XII, posiblemente sea la iglesia románica más antigua de Zamora. También en Fermoselle, Puebla de Sanabria, Toro y Villardeciervos hay conjuntos histórico-artísticos que mercen una visita.
La naturaleza ha dotado a Zamora de paisajes incomparables tales como el lago de Sanabria, el mayor glaciar de la Península Ibérica que se formó en el Pleistoceno Superior; las Lagunas de Villafáfila forman uno de los humedales más importantes de España y todo un paraíso para aves acuáticas, esteparias y migratorias.
El Parque Natural de las Arribes del Duero es de una incomparable belleza: a lo largo del recorrido del Duero en la provincia de Zamora, en Fermoselles precisamente, el paisaje es excepcional.
El lago del embalse de Ricobayo sobre el río Esla es el lugar preferido por los amantes de la pesca y deportes acuáticos, y en sus alrededores se encuentran las ruinas de Castrotorafe, el Castillo de Alba, la Iglesia de San Pedro de la Nave y el viaducto de Martín Gil.
Un mosaico de fiestas populares que se llevan a cabo durante todo el año demuestran al viajero las tradiciones del zamorano; por ejemplo, las Romerías celebradas a comienzos de la primavera. El toro es el símbolo de las festividades del verano con encierros y corridas en varias comarcas. En las ciudades de Toro y Bercianos de Aliste, la festividad de Semana Santa tiene una característica muy especial.
La gastronomía zamorana hace honor a los productos de su tierra dedicada a la agricultura y ganadería. El exquisito vino Toro es reconocido por la calidad de la uva tinta con que se lo elabora. Quesos, embutidos, legumbres, carnes, pescados, postres y dulces forman parte de una gastronomía sin igual y que agrada al paladar más exigente.
Tal como reza un dicho popular: "Zamora no se hizo en una hora", tampoco se puede recorrer y apreciar todo su esplendor en poco tiempo. Zamora merece ser recorrida y todo turista merece disfrutar las bellezas y bondades de esta tierra. Reserva aquí tu hotel en la provincia de Zamora.