Una manera original, aventurera y divertida de conocer España, es a través del legendario Camino de Santiago. Esta travesía es una ruta milenaria que tuvo su apogeo por el siglo XI.
Miles de peregrinos de todo el continente se movilizaban a la mítica ciudad de Santiago de Compostela para alabar las reliquias del apóstol Santiago el Mayor. Todo finalizaba en lo que hoy es el casco histórico de esta emblemática ciudad, que fue declarada Patrimonio de la Humanidad y cuenta con un sinnúmero de monumentos y rincones llenos de historia.
El epicentro de todos los caminos es La Plaza del Obradoiro, corazón de Santiago de Compostela, que se encuentra rodeada por edificios de impactante arquitectura, como el Palacio de Rajoy, el Hostal de los Reyes Católicos, el colegio de San Jerónimo y la famosa Catedral, con su impactante fachada de estilo barroco, que data del siglo VXIII.
Los
caminos que iban marcando los peregrinos se extienden desde la
península escandinava, Inglaterra, Francia hasta el mediterráneo,
abarcando todo el territorio español.
Entre los distintos caminos, el más antiguo es el Camino Primitivo, que va de Oviedo a Santiago. Los Caminos del Norte pertenecían a los peregrinos que ingresaban al país por Irún. En el País Vasco, podrás realizar el Camino de la Costa, que bordea el Mar Cantábrico hasta Galicia y visitar los monasterios de Santoña, Santo Toribio y Santillana del Mar.
Navarra es el punto de partida del Camino de Santiago para los peregrinos procedentes de los Pirineos Franceses, haciendo de Pamplona la primera parada. Aquí conocerás la Ruta Jacobea que cuenta con millares de iglesias, hospitales y monasterios. Estas rutas forman parte del Camino francés que empieza en los puertos de Somport o Roncesvalles.
Otro de los caminos importantes es el Camino Portugués, que bordea la costa atlántica de Portugal hasta la ciudad de Santiago. Aquí podrás tomar la Ruta de la Plata,
que nace en Sevilla y continúa por Extremadura, pasando por Salamanca y
Zamora. No te puedes perder los llanos de Castilla y León, que son
recorridos por la preciosa Cuenca del Miño.
En
esta travesía te impactarán los paisajes de la geografía ibérica como
los picos nevados del los Pirineos, maravillosas costas mediterráneas y
las llanuras centrales. Asimismo, cada rincón del camino guarda impactantes monumentos como puentes, hospitales y hospedajes, construidos especialmente para los peregrinos, legado de la era medieval.
Una de las maravillas de esta travesía, es que podrás deleitarte con la gastronomía típica de cada región, especialmente la gallega, que se basa en un delicioso menú marítimo.
¡Elige uno de estos maravillosos caminos y disfruta de sus maravillas naturales y monumentales!